Indicación Geográfica Protegida. Ajo Morado de Las Pedroñeras.

Indicación Geográfica Protegida. Ajo Morado de Las Pedroñeras.

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Recolección del Ajo Morado

La recolección se realiza cuando ha terminado el ciclo vegetativo descrito, en función de la época de plantación. La recolección del "Ajo Morado de Las Pedroñeras", comienza, como ya se ha indicado, a finales de junio y termina dentro del mes de julio. Sólo en contadas ocasiones se prolongará hasta los primeros días de agosto.

La determinación de la madurez del bulbo del ajo se realiza en función del estado de las hojas terminales de la planta. Se considera que el bulbo está apto para la recolección cuando la vegetación comienza a marchitarse.

El rendimiento del ajo morado de Las Pedroñeras en rama, está entre 9-10 Tm/Ha, pudiendo llegar a 13 Tm/Ha, en función de factores de producción externos e internos y del manejo del cultivo durante el ciclo vegetativo.

Arrancado de los bulbos del terreno: En la zona de cultivo del "Ajo Morado de Las Pedroñeras", el sistema de recolección comprende dos fases: primeramente, el tractor, equipado con el apero adecuado, alza el fondo del surco, produciendo un mullido ligero. De esta forma, los bulbos quedan depositados en el fondo del surco con el follaje sobre el lomo. Luego, los bulbos son recogidos a mano, agrupándose en los llamados "surcos gavilleros", de forma que las hojas tapen los bulbos, para evitar su insolación. Esta labor comienza de madrugada y se suspende en torno al medio día.

Los ajos se mantendrán durante un tiempo en el terreno a fin de que los bulbos pierdan humedad.

Atado: Consiste en hacer manojos con los bulbos, colocándolos de forma que un manojo quede hacia un lado y el siguiente hacia el lado contrario, para formar las gavillas. Éstas son atadas con un nudo especial, quedando las gavillas compactadas para facilitar su manipulación, de manera que no se deshagan durante el transporte.

Las gavillas se transportarán después hasta el lugar donde se realizará el secado evitando daños por golpes al cargarlos, transportarlos y descargarlos.

Si las plantas están demasiado secas al atarlas o transportarlas, se desprenderán las cabezas, perdiéndose para su comercialización. Para evitar esto, el atado se realizará en días de marea o relente, en los que la humedad ambiental nocturna es capaz de humedecer y reblandecer el follaje.

Recolección mecanizada: En la zona de producción del “Ajo Morado de Las Pedroñeras” la recolección mecanizada es una operación que se va extendiendo cada vez más en la zona de cultivo por evidentes razones de abaratamiento de costes de producción.

Existen diferentes modelos de maquina. La más usada es la arrancadora-atadora que extrae las plantas del terreno mediante tracción vertical, conduciendo a estas posteriores de una cinta de varilla, donde mediante vibración se elimina parte de la tierra prendida en las raíces. Por último, las plantas en número de 15-20 son atadas en gavillas que son depositadas sobre el terreno para su oreo.

Otras máquinas, más complejas y mejor equipadas, ahuecan las plantas mediante una reja que se desliza por debajo de los bulbos a lo largo de los surcos. Los pies desarraigados son pinzados y elevados a una cinta de varillas vibradora, que provista de una cuchilla horizontal, corta a una determinada longitud los tallos de las plantas, depositándolas en sacas de rafia de gran capacidad.

Prácticas post-recolección, secado y acondicionamiento.

Secado: La forma de secado habitual de los bulbos es mediante su exposición al sol o bajo cubierta, atados en manojos o sin atar, garantizándose que las cabezas o bulbos no reciban directamente los rayos solares. Se evita igualmente, que el bulbo recolectado sufra enmohecimiento por falta de ventilación.

En casos excepcionales y cuando los bulbos una vez cortados presentan restos de humedad o tras su desestiba de las cámaras frigoríficas, se utilizan sistemas forzados consistentes en someter a las cabezas a la acción de una corriente de aire a temperatura ambiente y/o caliente, que elimina la humedad residual, evitando que se produzcan en el producto quemaduras, deshidratación excesiva y enmohecimiento.

Cortado del ajo: Consiste en el corte de las raíces y del follaje. Estos cortes se realizan de modo manual con tijeras especiales. La longitud máxima del tallo, medida desde el extremo superior de los dientes, no deberá sobrepasar los 30 mm una vez realizado el corte, en tanto que las raíces deben ser cortadas a ras del punto de inserción.